España Cantábrica
ESPAÑA CANTÁBRICA
En España tenemos un grave problema de desigualdad territorial, el famoso “café para todos” de Suárez en el 77 acabó dando muchos quebraderos de cabeza y fomentando odios africanos, bien es verdad que aprovechados por diferentes bandos políticos. Hasta hoy. Escribo esto como europeista convencido. Sí habría que cambiar – eso es otro tema – el mercado persa que es Bruselas y rebajar sustancialmente las prebendas, untamientos de lobbies y los sueldos astronómicos de los políticos que mandamos allí .
De otra manera la vertebración de España es radial, seguimos al mejor estilo borbón de Carlos III. Todo parte de Madrid y todo va a Madrid. Que conste que lo único que me molesta de la capital es que hay demasiado logrero tramposo, desde la época del duque de Lerma. Hoy más. Mientras tanto existen zonas demasiado extensas de España que salen muy perjudicadas de esa radialidad que sólo les lleva a Madrid, menos a los asturianos por ejemplo, aún sin tren de alta velocidad.
Uno está convencido de que la vertebración de España debe cambiar, con Madrid de capital estatal, sí ¿por qué no?, pero con más oportunidades para la periferia, en este caso la cantábrica – uno mira primero para su casa -. El destino de Asturies no debe ser enviar logreros y “currantes” a la capital del reino. El Cantábrico debe unirse, sin ventajismos regionales, en una vía inteligente que desde la Coruña hasta todo el arco atlántico y los países centrales de Europa nos conecte económicamente en todos los territorios que comprenda. Lidiar con vascos y gallegos no va a ser fácil pero habría que fomentar desde ya las “cumbres cantábricas” de empresarios, nada de políticos que sólo deberían hacer lo que les manden quienes saben de la realidad.
Los parlamentos económicos impulsarían proyectos, infraestructuras, sociedades empresariales y una economía ajustada a las necesidades de un territorio abandonado, sobre todo el oeste, que nos llevara directamente a Francia, Bélgica, Alemania, Gran Bretaña, Irlanda y a un intercambio en la zona cantábrica que hoy no existe.
Chema Vega
